La zona de confort

La importancia de saber salir de tu zona de confort

La zona de confort es un estado mental que hace referencia a un lugar en el cual nos sentirnos a gusto, puesto que nos permite evitar la ansiedad o el malestar que nos produce tomar riesgos ante situaciones nuevas y desconocidas.

Permanecer en esta zona, en muchas ocasiones es algo necesario y no necesariamente perjudicial, debido a que las personas necesitamos tener un lugar en el que sentirnos seguros.

Sin embargo, lo peligroso es no salir nunca de esta área, incluso cuando no estamos del todo bien, puesto que este lugar no nos proporciona la suficiente estimulación, ni facilita el aprendizaje.

Por lo tanto, a la larga, si no se sale nunca de esta zona, pueden aparecer sentimientos de vacío, apatía o comportamientos relacionados con la depresión.

Para entendernos mejor, vamos a explicarte un ejemplo común en el que preferimos estar en nuestra zona de confort, a pesar de que no nos esté ayudando.

En el plano sentimental, las personas más cercanas como un amigo, un familiar o nuestra pareja, pueden provocarnos más sufrimiento que placer, y, aun así, preferimos no hacer nada al respecto. Permanecer en esta zona de confort puede provocar que no rompas con tu pareja a pesar de estar mal; o no conocer gente nueva por el miedo existente a no forjar amistades interesantes.

Este es un ejemplo común de los muchos que existen de permanecer en nuestra zona de confort. Pero vamos a conocer un poco más sobre el porqué todos deberíamos salir de tanto en cuando de nuestra zona confortable.

  • Potenciará tu creatividad.
  • Conocerás gente nueva.
  • Vivirás nuevas experiencias estimulantes y gratificantes.
  • Ganarás autoestima y seguridad en ti mismo.
  • Te ayudará con tu crecimiento personal.
  • Serás más fuerte como persona.
Ahora que estás más convencido de querer salir de tu zona de confort, voy a explicarte algunas pautas sencillas que pueden ayudarte a empezar a hacerlo.
  1. Exponte a conocer gente nueva. Puede que este no sea tu fuerte, pero salir de la zona de confort implica hacer cosas que nos pueden resultar incómodas al principio. Por ello, oblígate a hacerlo, nunca sabes a quien puedes conocer, incluso puede que te lleves una bonita amistad.
  2. Crea metas. ¿Siempre has querido conseguir o hacer algo, pero tus miedos te han frenado? ¡Es el momento de ir a por ello! Realiza una lista con las actividades que quieres hacer y estipula un plazo para cada una de ellas.

 

  1. Prueba cosas nuevas. Si eres de los que siempre que van a un restaurante y piden el mismo plato, este ejercicio es ideal para ti. Salir de la zona de confort implica probar cosas nuevas: una nueva comida, probar nuevos estilos de ropa que siempre te han llamado la atención, pero no te atreves, ir a una playa que no sueles frecuentar, etc.

 

  1. Anticipa las excusas. Debemos ser conscientes de que, cuando hay metas que nos resultan incómodas, automáticamente, de forma inconsciente, buscamos excusas para no hacerlo. Tomar consciencia de ello te ayudará a romper con las excusas.

Evidentemente, el tipo más importante para empezar este cambio son las ganas de hacerlo y la constancia. Así que, ¿te atreves a salir de tu zona de confort?

Para más información: 

correo electrónico: mstugores@gmail.com

telf. 697632720

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